Salve a su perro o gato sin darle croquetas

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Fuente de información: sitio web de Dra. Karen Becker, documental Pet Fooled y experiencia personal con mi perra-hija.

Este mensaje no es para todos: si usted tiene un perro o gato que no tiene problemas de salud de origen desconocido y está comiendo croquetas, pase de largo. Este mensaje puede no ser para usted.

Pero hay muchas otras enfermedades y molestias que tienen una explicación bastante sencilla: el consenso científico mundial es que los perros son descendientes del lobo gris, o son una subespecie de lobo, o son simplemente razas de lobo.

Con propósitos de mercadotecnia, incrementar márgenes de utilidad y simple ruindad humana y deseo de dañar a los animales, todos los fabricantes de croquetas (todos) incluyen ingredientes que no fueron hechos para ser comidos por los perros: vegetales y colorantes. ¿Usted ha visto un documental o video de lobos comiendo a su presa? ¿Y ha visto algún video en donde comen frutas, verduras, maíz y avena? Los perros, así como los lobos, no son herbívoros ni omnívoros, son animales carnívoros. Y sus cuerpos están diseñados para digerir a la perfección carne cruda con huesos.

Dependiendo de la raza de su perro, es posible que sea producto de muchas cruzas entre razas que lo alejaron muchísimo de tener un organismo similar al de los lobos. Si este es su caso, es muy posible que su perro digiera perfectamente las croquetas y no necesite hacerle ningún cambio. Pero algunos perros tienen genes más cercanos a los del lobo salvaje. Por ejemplo, le comento que los pastores australianos del tipo “red heeler” y “blue heeler”, aunque no lo parezcan con prácticamente perros lobos.

Los siguientes consejos pueden ser útiles para perros rescatados en pésimas condiciones de salud, para ayudarles a recuperarse rápidamente:

#1 Deje las croquetas de cualquier marca

No necesita de ellas, las más caras con a veces más difíciles de digerir que las regulares.

#2 Dele recetas de carne cruda, huesos, verdura y vísceras

Mi receta particular consiste en 90% carne con hueso, 5% verdura, 5% vísceras. La cantidad y tipo de hueso debe ser similar a la encontrada en un animal vivo y de acuerdo al tamaño del perro. Por ejemplo, un perrito del tamaño de un pit bull puede masticar sin ningún problema todos los huesos de un pollo. Así que un pollo entero, partido en trozos, tiene la proporción perfecta de hueso con carne. Hay que agregar otras carnes (res, y si es posible conseguirlas, cordero y venado) que contienen menos hueso, así que al pollo entero le puede agregar una cantidad igual de carne de res sin hueso. Mi receta particular incluye 45% pollo entero y 45% res sin hueso. La verdura tiene el fin principal de usarlo como fibra digestiva, no de nutrir al perro.

#3 Lave bien la carne, sobre todo si no es orgánica

Lamentablemente la mayoría de carne que usted compra (en supermercados o carnicerías) contiene colorantes. A menos que tenga un certificado que le asegure que la carne no los contiene, es importante lavarla para remover todo el colorante posible (¡estamos haciendo este esfuerzo por el bien del perro!).

#4 Corte trozos de acuerdo al tamaño del perro, cuide los huesos

Por ejemplo, un perrito del tamaño de un pit bull puede tener problemas para comerse una pierna entera de pollo, pero comerá con facilidad una ala. Si el perro es más chico que eso, no podrá morder el hueso de pierna e incluso podrían romperse sus dientes.

#5 Cueza bien las verduras, recuerde que son solo fibra

El ser humano necesita consumir verduras crudas o con poca cocción, no así los perros. Ellos las necesitas muy bien cocidas y cortadas en trocitos pequeños para poder digerirlas. Deben quedar suaves, no crujientes.

#6 Utilice variedad de carnes

Los lobos comen variedad de animales, así que imite a la naturaleza: cualquier carne es buena excepto el cerdo, y es muy importante evitar los huesos que se fragmentan en forma de espinas como los del pavo.

#7 Sirva una porción adecuada una o dos veces al día y monitoree el peso y volumen de su mascota

Estos alimentos se digieren muy diferente que los procesados. Necesitará menos porciones, las cuales el perro comerá rápidamente y parecerá quedarse con un poco hambre. ¿Mencioné que una de las ventajas de esta alimentación es su delicioso sabor? Es importante que decida la cantidad de las porciones con base en el cuerpo de su animalito. Excederse en las porciones puede causar sobrepeso muy rápidamente debido a que la carne se digiere perfectamente bien. Como guía para no dejar a su perrito con hambre, yo le doy aproximadamente 3/4 del volumen de su cantidad ideal de croquetas.

#8 Antes de embarcarse en este viaje, haga cálculos financieros y de tiempo

Preparar las porciones, cortar la carne, cocer las verduras… todo esto lleva tiempo y dinero. Muy pocas marcas de croquetas pueden superar en costo el darle carne a su mascota. Para darle una idea, un perrito del tamaño de un pit bull necesitaría aproximadamente 7 kilos mensuales de carne con hueso, más 350 gramos de vísceras y 350 gramos de verduras. Esto es solo una estimación que tiene que ajustar a su propio perrito, incluso si es del mismo tamaño.

 

Ahora pasemos a… ¿qué he obtenido haciendo este esfuerzo?

En primer lugar, adopté a mi perrita en terribles condiciones de salud, las cuales no mejoraron durante dos años debido a que no sabía nada de esto. Probé con varias marcas de croquetas, incluso las más caras que mis veterinarios pudieron recomendar sin ningún resultado. De hecho debo comentarle que solo se alivió de su enfermedad con un medicamento nada económico. Pero como parte de los esfuerzos por mejorar su salud, me encontré con las dietas carnívoras y esto es lo que pasó con ella:

  • Nivel de energía: pasó de modorrita a nivel de heroína.
  • Suavidad de su pelo: pasó de calidad de ser un cepillo de alambre a supermodelo de comercial de acondicionadores caros. De verdad es un placer apapachar a esta bolita de peluche suave.
  • Mal aliento: desapareció. Tal pareciera que se lavara los dientes diario. Si te lame no terminas oliendo raro.
  • Mal olor corporal: el mal olor es normal y es un indicador de que llegó el tiempo de bañarse, pero en general mejoró mucho.
  • Olor de las heces: no piense usted que salen perfumadas, pero sí tienen un olor menor.
  • Tamaño y firmeza de las heces: “what others promise, we deliver”. Mi perrita no digería bien ninguna marca de croquetas y era una verdadera pesadilla disponer de esas grandes bolas de puré suave y fuertemente oloroso. Las heces ahora son mucho más chicas y salen casi siempre mucho más firmes. Solo de vez en cuando dejan un residuo al ser recogidas. Si usted las deja en el jardín sin recoger, en poco rato pierden su olor y al día siguiente se convierten en una bolita terrosa (que puede ser blancuzca) que se integra con el pasto con facilidad. Si lo desea y tiene jardín, puede dejar de recoger las heces para siempre.
  • Acidez de la orina: si tiene jardín, sabe que la orina del perro deja una mancha amarilla sobre el pasto, como si lo hubiera quemado con ácido (porque es muy ácida). Dígale adiós a este efecto para siempre.
  • Cantidad de lagañas: todos los perros las tienen y en mi caso, hay que limpiarlas diariamente. Solamente son menos que antes.

Un consejo final: recuerde que esto no es para todos. El mundo no tiene carne suficiente para alimentar a todos los perros. Antes de empezar si decide hacerlo, le recomiendo documentarse leyendo al menos un libro y viendo videos en Youtube de la preparación de alimentos. Por ningún motivo le dé huesos cocidos ni intente darle algunos “un poquito demasiado grandes”. Hay muchas recetas y verduras específicas que son recomendables, así como muchas que deben ser evitadas. Como la digestión de los perros es muy rápida al comer carne, darle la verdura equivocada significará un malestar sumamente rápido para el pobre animal. En mi caso, utilizo calabazas, brócoli y muy poca zanahoria, pero mejor infórmese a profundidad, no tome cualquier consejo.

Lo mejor es buscar la consejería de un médico veterinario con experiencia en el tema. Busque por internet antes de acudir a una consulta, ya que la mayoría le inventarán todos los mitos posibles con tal de venderle sus croquetas caras con mínimo contenido de carne fresca. La doctora Becker tiene mucha experiencia y capacitación, así como muchos veterinarios en todo el mundo que le pueden asesorar sobre el tema. ¡Si tiene miedo, no inicie con esto!

Aunque el artículo menciona instrucciones para perros, con los gatos el caso es muy similar. Solamente tiene que ajustar las porciones y evitar los huesos. Infórmese, también les hará mucho bien.

Mis mejores deseos para usted y su mascota.

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