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Este texto es la parte 3 de una serie de textos sobre el exceso de malinchismo enfermizo y dañino que tenemos en México, una grave enfermedad económica. Si usted no considera el malinchismo nacional como una grave enfermedad social, le invito a ver los datos en la parte 1 y los comentarios en la parte 2 antes de leer este texto. En esta tercera parte propondré soluciones.

Puesto que he llamado “enfermizo” a nuestro nivel de malinchismo y he explicado cómo económicamente estamos causando un perjuicio a nuestra moneda, nuestro país y nuestros compatriotas, le propongo tomar acción. Propongo una lista sencilla y racional. De entrada, si usted es una persona pudiente (de altos ingresos y que gusta de comprarse cosas extranjeras y vacacionar en el extranjero), mi lista podrá no gustarle; aún así le invito a leerla, cada propuesta se explica con sus razones. Si usted se considera muy nacionalista (evita marcas y productos extranjeros, evita vacacionar en el extranjero), quizás esta lista será solamente un repaso de cosas que usted ya sabe. Intento, aún así, mencionar algunos puntos que podrían interesarle.

Propuesta 1: maximizar los ciclos internos del dinero ¡Las veces que da vueltas en México, pues!

Le propongo una pregunta sobre economía: usted tiene una moneda de $5 en su bolsillo. Está parado frente a un puesto de fruta, cada manzana cuesta $5. Usted tiene antojo de manzanas ¿Cuántas manzanas se pueden comprar con su moneda de $5? ¿Una? ¿Dos? La respuesta es: todas las manzanas. Si usted compra una sola con su moneda, el frutero juntará su moneda con muchas otras monedas y se comprará zapatos. El dueño de la zapatería, pagará el sueldo a sus empleados, a uno de ellos le dará su moneda. Ese empleado compra varias frutas en la frutería, gastando $100, de los cuales, $5 son su moneda. El frutero va al parque con su esposa, gasta $200 en botanas, incluyendo su moneda. El vendedor que lo atendió compra frutas, incluyendo una manzana con su moneda de $5…

Y así, poco a poco, esa moneda de $5 da vueltas en la ciudad, siendo usada para compras más y más manzanas. Y más dinero circula también, y es usado para pagar impuestos, salarios de empleados de gobierno, construir calles, comprar más fruta, alimentar familias, generar ahorros. Entonces, el ricachón de la ciudad se va a Europa y se gasta $400,000, sacando una buena tajada de dinero de la ciudad. Pronto, el dinero que queda, dará vueltas con más lentitud.  Así que en general, es buena idea para que crezca nuestra economía para todos, que el dinero mexicano circule dentro de México a la mayor velocidad posible y saliendo del país lo menos posible, además de que, cuando una parte salga del país, ya haya dado muchas vueltas en México. Esta propuesta es meramente conceptual pero le permitirá entender por qué propongo las demás.

Propuesta 2: seamos buenos amigos, con autoestima sana ¡O sea, quiera a su tierra también!

Un elemento clave que describí en la parte 1 de esta serie de textos, es que nuestro amor por las cosas extranjeras no es correspondido: los extranjeros quieren comprar cosas mexicanas menos de lo que los mexicanos queremos comprar cosas extranjeras. Y ¿sabe qué? ellos tienen razón. Al preferir las cosas de su tierra, han hecho que el dinero dé muchas vueltas dentro de ella, y eso ha permitido desarrollar sus países de forma que tienen cosas que están muy lejos de nuestro alcance. Olvídese de los ciclos del dinero en México, le pido que piense un momento por favor en esto: el principal motivo para que estas propuestas funcionen, es nuestro amor a la patria, a lo que hay en ella, eso nos incluye a nosotros mismos y a los demás mexicanos. Cuando decida qué comprar, si está en sus manos, bolsillo y tiempo el decidir la compra de algo mexicano o algo extranjero, prefiera lo mexicano. Y si usted hace esto por amor a México, comprando cosas mexicanas, poco a poco los fabricantes mexicanos tendrán más dinero para producir cosas de mejor calidad, como las hay en otros países del mundo. Sí, esta propuesta también es conceptual, pero vamos aterrizando.

Propuesta 3: aceptemos y conozcamos la realidad, el mundo ya se globalizó y no podemos cambiarlo. Ni el más grande empresario mexicano podría desglobalizar el 10% de lo que ya se ha globalizado México. Pero podemos moderar el efecto.

La globalización incluye muchas cosas, más que la exportación e importación, es la mezcla de cosas de diferentes países de tal manera que llega a ser difícil distinguir qué es de un país y qué es de otro. Y le comento que no es nada nuevo, es una actividad milenaria, pero se aceleró mucho desde finales de los 90’s con el uso generalizado de internet. El poder ver y comprar cosas de otras partes del mundo, conseguir clientes, enviar archivos por correo electrónico, permitió que muchas actividades se aceleraran y que ciudadanos de todo el mundo se interesaran en invertir en negocios extranjeros, o en imitarlos. Como dije, la globalización incluye muchas cosas, hoy me centraré solamente en una de ellas: muchas empresas ya se globalizaron, en algunos casos esto se hizo sin que sea a favor de México. Esto significa que durante los próximos años, estas cosas nos son imposibles de cambiar:

-Empresas mexicanas que fabrican cosas mexicanas que usted ha comprado toda su vida, fueron vendidas por sus dueños a empresas extranjeras. Ahora, un empresario extranjero fabrica en México productos con materiales y empleados mexicanos, pero se lleva las ganancias a otro país (muchas ganancias, ya que pagan sueldos bajos).

-Empresas extranjeras invirtieron en México. Muchos mexicanos dijeron “por fin, viene a México IKEA” (no se hagan, muchos de ustedes están fascinados con esto). Y no es malo, como digo, la globalización llegó para quedarse. No le voy a decir que si encuentra justo lo que necesita en IKEA no lo compre, a pesar de que no lo encontrará en ninguna tienda mexicana. Claro, todo con equilibrio. Así que muchas empresas abrieron sucursales en México, como Walmart y Sam’s Club, haciendo sentir al comprador mexicano que está viviendo el sueño americano, que por fin puede comprar lo que se merece. Y cada compra en esas tiendas, envía una pequeña cantidad de ganancia a sus países de origen (y no, no pagan bien a los empleados mexicanos).

-Ciudadanos particulares comprando cosas por internet en Amazon o en cualquier otro sitio web y que llegan de otro país. Y sucede que a veces es indispensable, algo vital que no se vende en México.

-Sitios web mexicanos que venden boletos y hospedaje para viajar a cualquier parte del mundo. Le invito a comparar precios, verá que su dinero rinde mucho más vacacionando dentro de México. Y contribuye con dinero para el combate al sargazo, para tener alimentos de mejor calidad en hoteles y restaurantes, etcétera.

-Artistas extranjeros vienen a dar conciertos a México obteniendo un lleno total. No le digo que nunca vaya a verlos, muchos mexicanos escuchan música en otro idioma. Pero esté consciente de que con cada concierto, una buena tajada de dinero sale del país. Además, le comento lo que es más que evidente al ver las noticias de espectáculos de cualquier parte del mundo: al asistir a conciertos de artistas extranjeros, en muchos casos les está usted dañando la mente y el alma. Lo digo en serio, las cantidades de dinero que tienen, en muchos casos ya les hicieron daño. Vea el caso de la pobre Britney Spears, quien necesita un tutor legal, entre muchos otros casos.

Así que la globalización sí es inevitable, y no le digo que evite comprar en empresas extranjeras ni por internet. Pero sí le sugiero que vea la gráfica del primer artículo y esté consciente de que como país, hace mucho que se nos pasó la mano y no nos detuvimos. Mientras usted piensa “lo gané con mi trabajo, me lo merezco”, está disfrazando un “estoy pisoteando a mi país, no se lo merecen, debería contenerme”. Ante el fenómeno de la globalización, lo mejor es moderarse. No entre en pánico, simplemente, de vez en cuando, fíjese en la etiqueta de lo que compra, aunque lo haya comprado toda la vida ¿De verdad es mexicano, o ahora es extranjero el producto? Le diré, por ejemplo, que en muchos productos compro la marca La Costeña.

Hasta aquí llego con la parte 3, que son recomendaciones conceptuales. La parte 4 y última, será una lista aburrida con recomendaciones más específicas, ejemplos de marcas 100% mexicanas, algunas marcas extranjeras que antes eran mexicanas, y por qué, por ejemplo, la cerveza Corona y la Miller son extranjeras, pero aún así es mejor comprar Corona que Miller, aunque es mejor comprar marcas artesanales 100% mexicanas, si las encuentra. También le comentaré por qué es buena idea comprar en tianguis o puestos de frutas y verduras, pero también en supermercados preferentemente mexicanos (no Walmart, Sam’s, H-E-B, entre otros).