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Este texto no es para denunciar un caso específico, sino una explicación general de lo que ha explicado el presidente Andrés Manuel López Obrador en las mañaneras y lo que he escuchado de otras personas, y lo citaré como recordatorio cuando escriba sobre un caso. El régimen del PRI y del PAN practicaron por muchos años el huachicoleo de los contratistas, consistente en saquear al país por medio de obras de construcción. Diré varios ejemplos que el presidente ha descrito: hospitales de los que solo se construyó la fachada y se abandonaron, carreteras de capa muy delgada que se destruyen en la primera temporada de lluvias, inflar el precio de contratos por encima del precio ya autorizado al contratista.

En general, la estrategia consiste en lo siguiente: funcionarios corruptos bajo las órdenes de los expresidentes y de otros exfuncionarios, lanzaban una licitación (concurso) para construir un tramo de carretera. Competían 3 empresas, pero ya habían llegado a un arreglo criminal con una de ellas. Esta empresa ofrecía las mejores condiciones y ganaba la licitación legalmente, y se le contrataba para construir ese tramo en la cantidad de $N000,000 con un plazo de entrega de un año. Nueve meses después, la empresa solicitaba una extensión del plazo y del costo, argumentando que hubo impedimentos para concluir a tiempo, o que hubo errores de funcionarios que retrasaron la obra (que lo hacían a propósito), y pide un pago extra de 75% de los $N000,000 iniciales. Finalmente, termina la obra 3 meses después de lo planeado, pero lo hace gastando el mismo dinero que se autorizó originalmente, pero para extender el tiempo, contrato a personal durante más tiempo y tuvo que ahorrar en materiales (esto explica las carreteras de capa súper delgada). Al terminar la obra mal hecha, a la empresa le sobra el dinero extra que pidió, 75% de $N000,000. El empresario paga sus impuestos legalmente, ya que obtuvo una muy buena ganancia, y por fuera del sistema bancario le entrega a los funcionarios corruptos el 50% del dinero que sobró, menos impuestos, aproximadamente 25% de $N000,000, lo cual es muchísimo dinero, libre de impuestos. A veces el pago se hace en efectivo, o son depósitos en el extranjero (de la cuenta bancaria personal en Suiza del empresario a una cuenta bancaria en Alemania de un familiar del funcionario), o en especie (se le entrega una casa de vacaciones  de lujo al funcionario). Hasta el momento, no he escuchado de un caso en el que el pago al funcionario se haga dentro del sistema bancario mexicano, pero podrían haberlo hecho pagando a empresas legales del funcionario que le vendieron servicios ficticios al empresario. Otra forma de pago es con acciones, al funcionario se le entrega un paquete de acciones de una de las empresas del empresario, no de la principal, por supuesto, y se hace tiempo después de que dejó su puesto, para no dejar sospechas. A veces el pago se difiere y se hace informal, por ejemplo, “ahorita te regalo una casa sin pedirte nada, en la próxima licitación me favoreces”. 

Lo terrible de este crimen es que el pueblo de México sale perdiendo, porque termina pagando costos extra por obras mal hechas y que en algunos casos nunca se podrán usar (¿sabía usted que el 50% de los hospitales fachada que construyó EPN tienen fallas estructurales y no podrán usarse?), lo cual genera una crisis de falta de dinero y servicios de gobierno.

Fin de la explicación. Si usted tiene información confiable de otra forma de pago de los empresarios a los funcionarios que yo haya omitido, me la puede comentar por Twitter.