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El autor de este texto es AMLOVER declarado. Intencionalmente, he omitido por completo mi opinión personal acerca de AMLO para que este texto no parezca propagandístico.

En todo el mundo, los presidentes (o posición equivalente) recurren a consultores en mercadotecnia para ganarse el favor del pueblo, con resultados variables. Lo usual es que haya una “luna de miel”, que es un periodo que inicia con el mandato y termina cuando el gobernante comete su primer error grave. Es cuando el pueblo se da cuenta de que votó por un humano imperfecto. Después de este error, viene el desencanto completo, que es cuando el pueblo se da cuenta de que votó por un traidor a su patria, y las malas decisiones que está tomando no son errores, son intentos deliberados para disminuir la calidad de vida de los ciudadanos, para “beneficiar” a un grupo de amigos multimillonarios. Beneficiar entre comillas, porque una vez que el ingreso de una persona llega a cierto límite razonable, el ganar más dinero no aumenta la sensación de bienestar, salud, felicidad, amor, ni nada, conllevando únicamente el “beneficio” de saber que se forma parte de una especie de “corte real tiránica”, que desangra al pueblo sin incrementar el beneficio de los miembros de la corte.

Le seré honesto: nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador, ha hecho un uso bastante astuto y muy prudente de un poco de mercadotecnia. Lo ha hecho sin hipocresías, el jamás prometió eliminar la publicidad oficial, ni dejar de contratar a personas inteligentes y con buenas ideas para presentar sus promesas de campaña y acciones de gobierno en forma llamativa. La prudencia consiste en la honestidad, al no ocultarlo, y en la forma directa en que se presentan sus ideas, bien explicadas y sin segundas intenciones que perjudicarán al pueblo. Así mismo, en moderar el gasto, comparándolo con el realizado en sexenio anterior, en el que Enrique Peña Nieto desangró al país con tal de comprar plumas y videos que le favorecieron a él y a sus subordinados.

El presidente López Obrador en una situación frecuente: la gente con la que se encuentra, espontáneamente se quiere tomar una foto con él, tocarlo o abrazarlo

A casi un año de su toma de posesión, su aceptación ha aumentado porque el pueblo ha percibido que hay congruencia entre las promesas de campaña, las acciones del primer año, y el resultado esperado de dichas acciones en el mediano y largo plazo.

Pero cuando hablamos de aceptación, eso no tiene nada que ver con el cariño, afecto o amor hacia una persona. La aceptación es un término técnico que se mide por encuestas, cuyas preguntas suelen referirse a estar de acuerdo o no con las principales decisiones de un político, o en caso de que la elección para ponerlo en el puesto sea hoy, si se votaría por él o no. Durante este sexenio, varias empresas encuestadoras han publicado sus resultados de aceptación, siendo esta encuesta de El Financiero una de las más recientes, con un 68% de aprobación.

El tema que comentaré hoy no se puede explicar por medio de la mercadotecnia, porque el expresidente Enrique Peña Nieto gastaba aproximadamente $2 millones de pesos mensuales en consultores de imagen que controlaban todas sus palabras, gestos y movimientos, y de ninguna manera tuvo una luna de miel creciente sin consultores de imagen, que es lo que está disfrutando AMLO. Puedo hacer algunas suposiciones, pero considero que es un fenómeno visto por primera vez en México, por lo que intentar compararlo, medirlo o explicarlo podría resultar inútil. Así que le daré solamente mi opinión.

Considero que AMLO es un hombre carismático, dueño de una simpatía que no le puede dar ningún profesional de la comunicación e imagen. Nos ha regalado frases humorísticas para señalar a sus adversarios políticos o para cualquier situación, que son compartidas por los noticieros y en redes sociales como pan caliente. Ayuda la forma en que conduce la mañanera, señalada por adversarios políticos como un tema que le causará agotamiento, pero han fallado en su pronóstico, debido a que siempre habrá temas relevantes para compartir, además de necesidades que son expuestas por los periodistas, las cuales son canalizadas con la autoridad correspondiente por AMLO en cuanto se le expone el problema. Sobre todo, considero que la armonía y congruencia entre sus decisiones y sus promesas, dentro de la medida de sus facultades legales, son lo que ha permitido al pueblo ver que aquello por lo que votaron era un proyecto genuino, que sí se va a cumplir, y que no habrá decisiones “erróneas” con dobles intenciones.

Debido (posiblemente) a algunas de las razones mencionadas, nuestro presidente se ha ganado el verdadero cariño del pueblo mexicano. Primero diré lo malo: ninguna encuesta es perfecta, y la muestra de la mía es bastante pequeña. En segundo lugar, es imposible que en el México actual, una encuesta no cuente con participantes prianbots, que son empleados pagados para hablar negativamente sobre AMLO en redes sociales.

Los datos numéricos que comentaré pueden no ser los que usted ve en la pantalla, ya que escribo esto mientras la encuesta sigue abierta, habiendo confiado en que tengo los votos suficientes para predecir el resultado. Cuando se termine la encuesta ajustaré los números.

En primer lugar, nada es perfecto. 10% de las personas que reportan haber tenido mucho afecto hacia AMLO, declaran haberlo perdido. Y entre las personas que nunca sintieron ningún afecto hacia él, o uno muy pequeño, casi nada, 12% reportan no tenerle ninguno. Podríamos decir que entre 10% y 12% de los encuestados, no sienten ningún cariño ni afecto hacia AMLO.

Lo positivo: entre 88% y 90% de los mexicanos (según mi pequeño sondeo) declaran sentir afecto hacia AMLO. Poco afecto, de 2% a 4% de la gente. Bastante o bastantísimo (lo cual pregunté humorísticamente, vea usted), entre 82% y 88% de la gente. Y esto incluye a quienes nunca lo sintieron, antes sentían muy poco, o ya sentían mucho desde antes. Específicamente, entre quienes nunca antes lo quisieron y quienes lo querían casi nada, de 82% a 83% declaran quererlo bastante o bastantísimo.

Este hilo de Twitter contiene las preguntas con que medí el “AMLOVE” (o afecto por AMLO).

Corolario: algunas anécdotas o frases de AMLO.

De esta manera describió a la organización Mexicanos Contra la Corrupción, que detuvo durante semanas la construcción del aeropuerto de Santa Lucía con argumentos como el rescate de huesos prehistóricos. El saludo de abajo es mío.

 

Esto dijo para describir el uso de su autoridad

 

Esto comentó sobre Mario Vargas Llosa, escritor que lo ha criticado ácidamente como si se tratase de un dictador sanguinario

 

Esto respondió al comentario espontáneo de una señora

 

Sale a la banqueta del Palacio Nacional y la gente se le acerca para saludarlo, abrazarlo y tomarse fotos con él.

 

En uno de los momentos más difíciles del primer año, un enfrentamiento con el cártel de Sinaloa en el que fue necesario cancelar la aprehensión de un hijo del Chapo Guzmán, recibió miles de manifestaciones de apoyo en Twitter. Ver ejemplos de ese fin de semana.

AMLO pide al pueblo que no lo detengan en sus viajes por carretera, ya que con frecuencia la gente lo obliga a detener la camioneta cuando se transporta para pedirle que se baje y poder darle la mano. Y pide por favor que ya no lo hagan, pero aclara que sí se ha bajado a explicarles que se tiene que ir.

Como estos ejemplos hay demasiados y habrá más. Como puede ver, no son producto de un proyecto de imagen, sino de un acercamiento genuino de un ciudadano que viaja en el mismo avión que el pueblo, anda sin guardaespaldas y sin vehículos blindados, y ha tomado muchas más decisiones para acercar los niveles más altos del gobierno al nivel de vida de la generalidad del pueblo. Por cierto, puede ver otros motivos del AMLOVE en mi lista de logros de AMLO.