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Jack Dorsey, presidente de Twitter, anunció hoy que Twitter dejará de vender publicidad a políticos. En primer lugar, no le creo por completo, pero comenta que no le parece justo que un político difunda un mensaje inyectando dinero, el cual pude ser bueno o no, y pierda publicidad un mensaje que es mejor para la gente y que se viralizaría, si tuviera el mismo dinero. Así que es, según él, una forma de igualar las condiciones. 

En México, esto nos dará el alivio de que ciertos políticos, cuyas propuestas simplemente no son buenas para el pueblo, ganen popularidad en redes sociales por medio de anuncios pagados. Esto sí permitirá un piso más parejo en nuestras próximas elecciones de 2021, evitando que el pueblo vea consecutivamente el rostro de personas que tienen pésimas propuestas para México. 

Lo que no se menciona en ningún medio de comunicación, ni en los tuits de Dorsey, es qué va a pasar con los prianbots, un ejército de cuentas que también forma parte de la publicidad política pagada. Una de mis teorías de conspiración se comprobó durante una conferencia mañanera (lamento no poder incluir el link ya que no recuerdo la fecha), en la que la periodista Nancy Rodríguez de Oro Sólido, le preguntó al presidente Andrés Manual López Obrador si se realizaría alguna acción para detener o moderar el acoso que viven los ciudadanos en redes sociales. 

Le diré la respuesta de AMLO, no fielmente de memoria, pero sí a grandes rasgos: los bots son parte de la publicidad contratada en redes sociales, vienen incluídos como paquete. Y en cuanto al acoso que sufren los usuarios, el presidente confía en que vamos a estar bien; por el momento el poder ejecutivo no planea realizar acciones correctivas.

Desde antes de que AMLO diera esa respuesta, yo había notado, y muchos otros han comentado espontáneamente lo mismo, que a los ciudadanos no se nos da el mismo trato que a los prianbots en redes sociales, específicamente en Twitter. Muchos tuiteros pierden su cuenta o se les suspende temporalmente por decir palabras no obscenas, si bien tampoco inmaculadas, mientras que los prianbots son reportados una y 100 veces por los ciudadanos, con resultados bastante moderados: algunos son suspendidos, otros son cancelados, muchos de ellos son ignorados. Personalmente, no veo relación entre la gravedad de los tuits de prianbots y la velocidad con que se cierran sus cuentas. Algunos que han solicitado, por ejemplo, el asesinato del presidente, jamás son suspendidos, mucho menos cancelados. En algunos casos, el reporte tarde más de 5 meses en procesarse. El observar todo esto (junto con mi salud) es lo que me hizo desistir de reportar prianbots y sugerir a los tuiteros que cuiden su lenguaje, como lo he mencionado en otros artículos sobre los prianbots.

Por el momento, como he dicho, el único beneficio concreto que veremos, es la eliminación de tuits pagados por políticos que no nos interesa ver. Si noto algún cambio en la conducta de los prianbots, lo compartiré. Por el momento me mantengo pesimista al respecto; un cambio positivo sería una gran reducción en su número. Considero imposible que desaparezcan, pero si Twitter les dejara de dar un servicio pagado, los reportes de los ciudadanos hacia ellos tendían la misma prioridad que los de ellos hacia nosotros. Veríamos a menos amigos perder su cuenta, y a más prianbots perder la suya. El ambiente, en términos generales, sería mejor.

 

Referencias:

Anuncio de Jack Dorsey en Twitter, en inglés

Reporte en SinEmbargo

Mis textos sobre los prianbots: Parte 1, Parte 3.