Terminar con el exceso de libertad de legisladores

Compartir artículo:

Esta propuesta no la he enviado a diputados, ya que está en desarrollo. Pronto agregaré costos de oportunidad que son mucho mayores a los sueldos de diputados y senadores. ¿Se ha preguntado usted cuánto nos cuesta como país, el acatar una mala ley? No solo en dinero, sino de muchas otras formas. Pero también en dinero. En el control que describo en el texto, plantearé agregarlo para eliminar iniciativas presentadas con fines de perjudicar al pueblo de México. También son libres de presentar iniciativas así, y no tienen por qué serlo.

Todos nuestros legisladores son libres de expresarse y de presentar las iniciativas de ley que deseen. Hemos vistos varios casos, incluso dentro de Morena o partidos aliados como el PES, en que algún diputado presenta una iniciativa que a algunos nos puede parecer buena y a otros no. Como ejemplo, le diré que una diputada del PES que me cae muy bien, Nay Salvatori, propuso prohibir a nivel nacional las corridas de toros. Su iniciativa resultó ser impopular entre los diputados de Morena y sus aliados, y lleva, al momento de escribir esto, 7 meses detenida. No dudo de la buena fe de Nay, y coincido plenamente con esta iniciativa, siempre y cuando venga acompañada de un programa que apoye a los participantes de esa industria para conseguir otros empleos.

Terminar con el exceso de libertad de legisladores, AragonEquity
Diputada del PAN Laura Rojas

 

Hay, sin embargo, otras iniciativas que considero únicamente obras de teatro, con la intención de hacer quedar mal al presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador, quien, en caso de ser aprobada la iniciativa y convertirse en ley, se vería imposibilitado de ejecutarla. Una de ellas, a punto de ser presentada, es la de la diputada panista Laura Rojas, otorgando a todos los mexicanos una renta básica universal de 1 salario mínimo. Universal quiere decir que todos recibiríamos esta cantidad, tengamos un trabajo o no, seamos ricos o pobres. De hecho, esta misma propuesta fue parte de la campaña electoral del excandidato Ricardo Anaya, quien durante su campaña, admitió la infactibilidad de su idea, y propuso que la renta se otorgaría únicamente a las personas más pobres. Simplemente no tenemos el dinero, ni la capacidad de generarlo en forma inmediata, para cumplir con esta iniciativa. Y no solo eso, sino que hemos comprobado que AMLO ha puesto en marcha programas que generan riqueza, pagando a personas por realizar actividades productivas o que después se integrarán al sector formal. Además, paga apoyos y pensiones a personas que lo necesitan, por su edad o pobreza.

Claramente, hay un afán de teatralidad al presentar iniciativas que no pueden realizarse ¿Qué pasará cuando los diputados de Morena rechacen la imposible iniciativa de Laura Rojas? Escucharemos que Morena no quiso apoyar a los más pobres, que el PAN sí quería, que para AMLO no están primero los pobres, y una larga lista de etcéteras. Todas estas actividades, la presentación, el voto, y los comunicados derivados de esta iniciativa teatral, serán pagados con nuestros impuestos. Impuestos ganados con el trabajo de ricos y pobres, incluso de aquellos pobres a quienes el PAN finge querer apoyar.

De hecho, el partido PRD lleva meses pagando una campaña radiofónica con nuestros impuestos, en la que señala que Morena no quiso aumentar el salario mínimo hasta un monto mucho mayor que el actual, que fue propuesto por ese partido, pero es infactible. Y esto puede pasar con cualquier iniciativa no factible que sea rechazada.

Hoy formulo esta propuesta, que enviaré a diputados y senadores de todos los partidos. Solicitaré que antes de redactar todas las iniciativas, y posteriormente a la redacción del primer borrador, se aplique un control de confianza al o los diputados creadores de la misma (el control sería dos veces). Se tratará de un trámite rápido y sencillo, pagado también con nuestros impuestos, que en caso de no ser aprobatorio, en caso de que se demuestre que la iniciativa es solamente un teatro y no tiene el verdadero propósito de generar bienestar para México, no podrán redactar la iniciativa. Tampoco podrán presentarla ya redactada. A pesar de pagar mi propuesta con nuestros impuestos, nos ahorraremos muchos más millones de pesos en votaciones y debates inútiles, ya que cada iniciativa, incluso las rechazadas, tienen un costo de proceso, que es el sueldo de los empleados, dividido entre el tiempo invertido en ellas, multiplicado por el número de diputados participantes en la discusión y votación. Y créame, el trabajo de los diputados no es barato. 

Pero este no será el único beneficio de mi propuesta. Todos los partidos políticos, al verse imposibilitados de presentar propuestas teatrales, descubrirán que las únicas formas de hacer algo de trabajo y mantenerse vigentes en el panorama político, serán:

  • No hacer nada, y dedicarse a criticar las buenas propuestas reales de quien las presente.
  • Presentar iniciativas reales y buenas para México. 

Para ser honesto, he perdido por completo cualquier esperanza de que los diputados de algunos partidos presentarán iniciativas que nos beneficien. Pero si les quitamos la oportunidad de perjudicarnos, quizás descubran que pueden gastar su tiempo en ayudarnos a salir adelante. Y sea como sea, nos ahorraremos bastante dinero, ya que liberaremos tiempo y recursos para que las iniciativas que sí nos convengan, sean discutidas y en su caso, aprobadas y ejecutadas.

En resumen, agilizaremos el trabajo legislativo. México progresará más rápido. Habrá menos iniciativas buenas atoradas. Y no, amigas y amigos, los diputados no tienen por qué tener la libertad de perjudicarnos, pagando nosotros, con nuestro duro trabajo, por procesos llevados a cabo en nuestra contra.

 

Referencias:

Iniciativa de Nay Salvatori, número 30 en está página

Tuit de Porfirio Muñoz Ledo, haciendo pública la iniciativa de Laura Rojas. Aclaro que la iniciativa es de Laura, no de Porfirio

Entradas relacionadas